Estado: Esperando
Un equipo de investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan (EEUU) ha investigado el posible vínculo entre insuficiencia cardíaca (IC) y la pérdida de capacidades cognitivas y, de esa forma, poder aportar evidencia científica en relación a dicha asociación. "La insuficiencia cardíaca es una enfermedad que nunca ...
Un equipo de investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan (EEUU) ha investigado el posible vínculo entre insuficiencia cardíaca (IC) y la pérdida de capacidades cognitivas y, de esa forma, poder aportar evidencia científica en relación a dicha asociación.
"La insuficiencia cardíaca es una enfermedad que nunca desaparece y su tratamiento depende en gran medida de la capacidad del paciente para seguir instrucciones específicas, controlar sus síntomas y mantenerse al día con muchos medicamentos diferentes", explicó, al respecto, Supriya Shore, primera autora y profesora clínica adjunta de medicina interna-cardiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan (EEUU).
Para el estudio de cohorte, publicado en 'Circulation: Heart Failure', los investigadores examinaron las capacidades cognitivas de casi 30.000 adultos a lo largo del tiempo, incluyendo a personas sin IC, ictus ni demencia de seis estudios poblacionales estadounidenses realizados entre 1971 y 2019. Asimismo, se utilizaron modelos lineales de efectos mixtos para estimar el cambio cognitivo tras el diagnóstico de IC y la tasa de cambio cognitivo a lo largo de los años posteriores a la IC, controlando las trayectorias cognitivas previas a la IC y los factores de los participantes.
La mayor disminución de la cognición global, recopilando un conjunto de varias características de la capacidad cognitiva, incluidas la atención y la resolución de problemas, se produjo entre los adultos mayores, las mujeres y los participantes blancos.
Deterioro cognitivo acelerado
La investigación reveló que los adultos con insuficiencia cardíaca alcanzarían el umbral de deterioro cognitivo significativo casi seis años antes que las personas sin la afección. En el caso específico de la función ejecutiva, dicho deterioro se produciría unos cuatro años y medio antes. "Observar este deterioro cognitivo en los pacientes y cómo empeora con el tiempo tras el diagnóstico de insuficiencia cardíaca debería servir de advertencia para que los profesionales sanitarios evalúen de forma temprana la capacidad cognitiva del paciente y la tengan en cuenta en el plan de atención", según la prof. Shore.
Tras los resultados, los investigadores sugieren que el monitoreo cognitivo regular de adultos mayores con insuficiencia cardíaca ayudaría a identificar a las personas con los primeros signos de deterioro cognitivo que requieren cuidados paliativos. Asimismo, consideran que se necesita comprender mejor los mecanismos que impulsan el deterioro cognitivo acelerado después de una insuficiencia cardíaca para desarrollar intervenciones que detengan o ralenticen dicho deterioro.